César Caballero R. / Decano Ciencias Sociales U. Autónoma de Manizales
La Navidad y el fin de año generan un ambiente propicio para balances y recapitulaciones. Por eso quiero aprovechar esta columna, para compartir con los lectores el espíritu que ha inspirado esta columna.

El sentido de los datos



César Caballero R. / Decano Ciencias Sociales U. Autónoma de Manizales
La Navidad y el fin de año generan un ambiente propicio para balances y recapitulaciones. Por eso quiero aprovechar esta columna, para compartir con los lectores el espíritu que ha inspirado esta columna.

Las decisiones, en los ámbitos públicos y privados, sean de carácter gerencial o cotidiano, requieren de información. Si uno cuenta con datos oportunos y de buena calidad, la probabilidad de tomar mejores decisiones aumentará. Por eso es importante hacer explícito, en la formación de nuestras decisiones, la vinculación o no de información y un juicio sobre su calidad.

A pesar de limitaciones innegables, Colombia cuenta hoy con una gran cantidad de información de buena calidad. El problema central es que desconocemos su existencia. Por eso he intentado presentar estadísticas sobre temas diversos. En todos los casos he recurrido a la información de entidades públicas, privadas y organizaciones sociales. Por más complejo que parezca el tema, si uno lo enfoca de forma adecuada es posible encontrar un mínimo de información que contribuya a entenderlo.

Lo siguiente ha sido mostrar que las estadísticas no son números indescifrables, cuyo uso y entendimiento esta reservado solo a los expertos. La pertinencia de los datos no está sólo en su calidad, sino también la posibilidad de que quien la necesite la pueda entender en forma clara y a partir de allí utilizarla en su proceso de formación de decisiones.

Los datos indican realidades, permiten hacer balances, pero siempre su utilidad se desprende de una interpretación y de un contexto. El crecimiento del PIB por encima de lo esperado, por ejemplo, es sin lugar a dudas un hecho positivo; pero si en su composición se observa que es jalonado por las exportaciones de bienes primarios y por el consumo de bienes suntuarios, acompañado de una leve dinámica del consumo de alimentos por parte de los hogares, estamos ante la pregunta obligada sobre la equidad de estos resultados.

Los datos pueden estar mostrando sólo una parte de la película, y esta versión está asociada de forma directa con intereses. Por eso la información pública de carácter oficial, en su presentación, debe ser lo más transparente posible, así no refleje el interés de los poderosos. Nadie se opone de forma directa ni expresa a este principio, pero realmente son escasas las personas dispuestas a defender, con todas sus consecuencias, la transparencia e independencia de la información pública.