César Caballero R.
Profesor Universidad Javeriana
La Corporación Transparencia Por Colombia acaba de publicar una nueva versión de su Índice.  Este es un instrumento que se ha venido construyendo desde el 2002 y constituye un valioso esfuerzo, desde la sociedad civil, por monitorear la forma como se administran las entidades Públicas.

El Índice de Transparencia Nacional


César Caballero R.
Profesor Universidad Javeriana

La Corporación Transparencia Por Colombia acaba de publicar una nueva versión de su Índice.  Este es un instrumento que se ha venido construyendo desde el 2002 y constituye un valioso esfuerzo, desde la sociedad civil, por monitorear la forma como se administran las entidades Públicas.

La Corporación continua ampliando el ámbito de cobertura, contando ya con mediciones de tres años para entidades del orden nacional, de dos años para los departamentos y de un piloto para municipios, que de forma voluntaria, hicieron parte en su primera medición.

El instrumento pretende sintetizar los avances en tres grandes áreas: Visibilidad, Sanción e Institucionalidad. Se asume que los riesgos de corrupción disminuirán en la medida en que estos tres elementos se fortalezcan.

Los resultados muestran innegables avances que debemos resaltar: En el ámbito nacional El promedio total avanza de 62.27 en el 2003, a 73.72 en el 2004 y 75.91 en el 2005. Para el caso de los departamentos, la tendencia de mejoría es similar, aunque con logros más modestos: Aumenta en 2 puntos y se ubica, para el último año en 51.

Por áreas la visibilidad, en el ámbito nacional, avanza de 70 a 74.6 en el 2005. La Institucionalidad de 69.5 a 79.2 en el mismo periodo. Esto denota esfuerzos continuados de  parte de las entidades por aumentar y facilitar la información entregada a los ciudadanos y por incrementar las prácticas formales de transparencia.

El componente de Sanción merece un comentario aparte: Se mantiene en un nivel de 91 puntos en los últimos años. Como los mismos responsables del Índice reconocen, es necesario hacer una evaluación a fondo del mismo por varias razones: La primera es que su capacidad discriminatoria parece ser muy limitada (es decir, la posibilidad de distinguir con claridad entidades donde las cosas marchan muy bien de aquellas donde marchan muy mal). Segunda, la forma como se adelantan los procesos de investigación y sanción hace que los resultados no necesariamente reflejen lo ocurrido en un año determinado, cuando sucedieron los actos, sino dos o tres años después, cuando concluyen las investigaciones. Finalmente, aumentos en el número de investigaciones y sanciones pueden ser reflejo de un esfuerzo por aumentar la transparencia y contener a los corruptos. Está es un área donde el Índice, con seguridad, deberá seguir avanzando.

Sobre los resultados por entidades no aparecen mayores sorpresas, particularmente en el caso de aquellas con mejores resultados. Casi todas, como el Ministerio de Hacienda, el Banco de la República o la Superintendencia Bancaria (ahora de Financiera), son entidades con presupuestos públicos amplios, buenos niveles salariales en sus empleados y una institucionalidad reconocida y respetada. Por eso quiero resaltar, sin demeritar los logros de las otras, los casos de la Dirección Nacional de Derechos de Autor y la Dirección  General Marítima, que durante las tres mediciones se destacan por tener buenos resultados sostenidos, sin contar con grandes nóminas  ni presupuestos.

Ahora, cuando estamos presenciando el destape de la infiltración de los grupos paramilitares en la política, y por este conducto en las altas esferas del Estado, es de enorme trascendencia continuar con esfuerzos de seguimiento a la gestión pública independientes, como el que Realiza Transparencia Por Colombia.

El Índice, muestra que “las formas” han avanzado, lo cual es muy importante. Pero los resultados concretos, más allá de los falsos discursos sobre lucha contra la corrupción y la politiquería,  requieren de una decisión ética de la sociedad y sus dirigentes donde reconozcamos que los fines, por loables y bondadosos que parezcan,  no justifican, nunca, todos los medios.