La primera sala en el recorrido es sobre la evolución del hombre, tal vez una manía de los museos "históricos" que creen que hay que ir miles de años atrás para hablar de la historia de un lugar. En esta sala hay una recreación del estilo de vida de los primeros pobladores, que incluye un orangután de plástico sosteniendo entre la mano una lasca. Se puede leer información sobre las formaciones rocosas o cuevas donde habitaban, sobre los instrumentos líticos que utilizaban y ver algunos restos y fósiles de estos. También muestra las costumbres funerarias de los pobladores de la zona entre los que se incluyen los de las culturas Quimbaya y Combeima.

Tolima -Honda- 

La primera sala en el recorrido es sobre la evolución del hombre, tal vez una manía de los museos "históricos" que creen que hay que ir miles de años atrás para hablar de la historia de un lugar. En esta sala hay una recreación del estilo de vida de los primeros pobladores, que incluye un orangután de plástico sosteniendo entre la mano una lasca. Se puede leer información sobre las formaciones rocosas o cuevas donde habitaban, sobre los instrumentos líticos que utilizaban y ver algunos restos y fósiles de estos. También muestra las costumbres funerarias de los pobladores de la zona entre los que se incluyen los de las culturas Quimbaya y Combeima.

En la siguiente sala se encuentra información sobre el ecosistema del Río Magdalena. Los protagonistas de las vitrinas son las babillas y un manatí de plástico. Se puede leer una descripción de Fray Pedro Simón sobre los primeros manatíes que él vio en el río Magdalena y hay otros animales disecados como osos hormigueros y perezosos.

También se puede consultar un mapa enorme sobre la cuenca del río Magdalena, con todos sus afluentes, municipios ribereños y un recuadro de los principales problemas ambientales que enfrenta el río actualmente.

En la sala exterior se puede leer un poco de la historia de los puentes de Honda y apreciar el escudo de la villa de San Bartolomé de Honda.

Sin duda alguna, lo que más llama la atención en este museo es una especie de "urna de cristal" que guarda a dos de los personajes más importantes del siglo XIX en Honda. A través del vidrio empañado se pueden observar los maniquíes, vestidos al estilo de la época, de José María Samper y Soledad Acosta de Samper. Ella aparece sentada con un vestido de seda de mangas largas y cuello alto con un prendedor de camafeo y él aparece de pie vestido con chaleco y chaqueta de paño gruesa. Los muebles dentro de la urna están tapizados en terciopelos, y la pared del fondo esta forrada con papel de colgadura. Lo único que los visitantes sienten al ver a los maniquíes conservados en el tiempo es calor.

Además de la urna, hay también algunos barcos a vapor en miniatura y remolcadores que transportaban mercancía por el río Magdalena. El museo tiene igualmente una salita de consulta de libros sobre Honda y libros con algunos de los dibujos que se hicieron sobre la expedición botánica.

El museo existe desde 1990 y fue creado por la Fundación Río Magdalena y apoyado por la alcaldía municipal de Honda. La casa donde está el museo hoy en día era una bodega de almacenamiento, después fue cuartel de policía, y luego la compró una señora de apellido Ribón, que fue quién cedió la casa para el museo.

El museo abre de 9 a 12 de la mañana y de 2 a 6 de la tarde, todos los días menos el lunes. La entrada cuesta mil pesos por persona.