
Navegar en balsa por las mansas y cálidas aguas del río la Vieja es otra de las maravillosas experiencias únicas que ofrece el Paisaje Cafetero Colombiano PCC al turismo nacional e internacional.
La guadua o bambú como elemento fundamental de la colonización antioqueña en la construcción de las numerosas viviendas que dieron forma a las que fueron primero incipientes aldeas y después a los coloridos y pujantes pueblos de la zona cafetera, no escapó tampoco por su utilidad a convertirse en medio de transporte ideal para las tribus quimbayas que habitaron la región y después para los arrieros campesinos que movilizaban en ellas sus trastos y mercancías. Hoy el balsaje es un medio de subsistencia para más de un centenar de familias del municipio Quimbaya -Quindio que lo explotan turísticamente como una de las opciones que más acogida tiene entre el turismo extranjero que cada día con más fuerza viene arribando al PCC.
Se trata sin duda, de una experiencia que llega a lo más profundo del alma y de la mente de quienes la viven, gracias al encuentro con una exuberante naturaleza llena de variados verdes, el canto de las aves, el relajante silencio de las calmadas aguas y el vértigo que por momentos ofrecen las fuertes corrientes del mismo río que termina convirtiéndose en una larga y grandiosa piscina natural para el deleite de grandes y chicos.
El recorrido se inicia en Puerto Alejandría -Quimbaya, a donde se llega desde Armenia, Montenegro o Quimbaya en los famosos Jeep Willys o camperos que arribaron a Colombia tras la culminación de la Segunda Guerra Mundial. Los turistas navegan por el río recorriendo cerca de 12 kilómetros en 4 horas hasta llegar a Piedras de Moler, entre Alcalá y Cartago en el norte del Valle del Cauca. Durante todo el trayecto se pueden observar árboles como: caracolíes, laureles, guamos, ceibas, cauchos, entre otros. Entre la fauna se encuentran: garzas blancas, azules y negras, gavilanes, loros y armadillos, entre otros. A mitad del camino, los navegantes tienen la oportunidad de disfrutar de un delicioso almuerzo típico en hoja de biao, el que se lleva a cabo en una de las anchas playas de arena del afluente o una de las verdes mangas que lo bordean.
Además de los balsajes diurnos, en el río La Vieja también se organizan los balsajes nocturnos con la luna llena y las estrellas, acompañados de los cantos de los grillos y chicharras. Los guías invitan a veces los músicos y cuenteros, dependiendo del interés de los pasajeros que en muchas ocasiones prefieren navegar en silencio, escuchar los sonidos de la naturaleza y descansar en el ambiente del río.
DATOS DE INTERÉS
El nombre del Río La Vieja, según los historiadores tiene su origen en los conquistadores españoles quienes al descubrirlo, hallaron en sus orillas una anciana llena de joyas de oro.
El río La Vieja se forma en el valle de Maravélez (La Tebaida) por la unión de los ríos Quindío, Verde y Barragán. La Vieja tiene una longitud aproximada de 53 kilómetros. Desemboca en el río Cauca en inmediaciones de Cartago. En su recorrido el río tiene seis puertos así: El Alambrado, San Pablo, Samaria, Puerto, Alejandría, Piedras de Moler y Cartago.
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