Bosque de orquídeas y aves destino ecoturístico de conservación ambiental. Manizales

 orquidea2

Este paseo empieza en la vereda La Cabaña, a solo media hora de Manizales (Caldas)


La Romelia: bosque de orquídeas y aves en Manizales

Una finca familiar fue convertida en destino ecoturístico y en santuario de conservación ambiental.


Ir a Finca Romelia es como llegar a la casa de los abuelos para dejarse consentir y, de paso, perderse entre una cadena de montañas con un ecosistema que invita a conocerlo.

Este paseo empieza en la vereda La Cabaña, a solo media hora de Manizales (Caldas). Allí está ubicado el terruño que colonizaron los bisabuelos de Marisa Arango, quien junto con
su esposo, José Londoño, lleva 40 años cultivando este pedazo de paraíso de 35 hectáreas.

Ambos se han dedicado a la conservación de orquídeas, y ahora tienen 400 especies que suman 6.000 plantas. La colección ha sido premiada por el Comité Colombiano de
Orquideología y por el American Orchids Society. Ese inventario familiar ahora es un destino imperdible en el Eje Cafetero.

Un guayacán de flores amarillas, un árbol de zapote y un palo de mangos enmarcan la entrada. La atención es personalizada. En la primera casa, luego de un jugo de naranja frío o
un café que la anfitriona prepara, se hace un chequeo a los invitados para que comiencen el recorrido cómodamente.

“Ofrecemos palos para trekking, botas pantaneras y capas impermeables, por si está lloviendo”, dice Mónica Londoño, comunicadora social encargada de la promoción de Finca
Romelia.

orquidea3

Hay dos tipos de tour para hacer: uno de aves y otro de orquídeas. Para el primero también ofrecen binoculares de amplio alcance, y una guía con dibujos, fotografías y mapas de
rutas hechas por ornitólogos, quienes tras una juiciosa labor de conteo determinaron que allí hay 122 especies de aves. “Por la fauna y flora que tenemos alrededor, es fácil
avistarlas. Cuando se hace el recorrido entre las 6 y 8 de la mañana, solo en senderos, se alcanzan a ver hasta 58 aves. Y sentado en la sala de la casa, en la tarde, puedes ver
32”, añade Londoño.

Risaralda, Belalcázar, Anserma y Riosucio son algunos de los municipios caldenses que se alcanzan a ver en horas de la mañana, cuando la bruma está baja, así como el cerro
Tatamá.

El camino sigue con el descenso por las montañas, bajo un intenso sol, y entre senderos que se dibujan a lo largo de un terreno dividido entre cultivos de cítricos (tangelo,
mandarina y limón), yuca y aguacate, amarrados a un suelo fértil donde crece lo que se siembre.

Las cámaras de los turistas reseñan el recorrido. Arriba, el contraluz de los árboles que ayudan a esconderse del sol. A la derecha, una selva de maleza con palos de
platanillos, cidra y bejucos que protegen el agua que brota de la montaña y que forma cinco nacimientos hídricos regados colina abajo para desembocar en el río Guacaica
(Caldas). Ese es otro de los encantos de la Romelia.

Su lema es la conservación de cualquier pequeño ecosistema. Está tan reforestada el área que desde hace cinco meses recibe una visita especial: dos manadas de martejas, como se
conoce al mico nocturno andino.

Hay mucho que hacer, pero la experiencia termina cuando el viajero lo decide. Seguir avistando aves, recostarse en el extenso prado, fotografiar la fauna que curiosea a lo
lejos, comerse un almuerzo típico de la región, probar delicias hechas con tomate de árbol y lulo, o descansar en la sala de esta morada rodeada de todo tipo de plantas son
otros de los planes para hacer ahora que ha llegado al corazón de la Finca Romelia, un destino que lo hará sentir como en casa.

Si usted va...
-Un ‘tour’ de avistamiento de aves cuesta $ 90.000 por persona. Incluye refrigerio, capa impermeable, botas y equipos de comunicación (radios ‘walkies-talkies’).

-Hay visitas guiadas. Aunque los visitantes también pueden hacer el recorrido por su cuenta, tienen la opción de ir en compañía de un guía de aves del sitio, quienes se
especializan en hablar español, inglés o francés.

-Si se desea hacer el ‘tour’ desde la madrugada, se ofrece alojamiento con desayuno por $ 150.000, para dos personas. Una sola persona paga 90.000 pesos.

 

semana.com